lunes, 30 de abril de 2018

ORIGEN Y GENEALOGÍA DE LA FAMILIA CONCHA EN PERÚ


A Gonzalo de Santiago Concha,
Raíz de mi abolengo



Escudo Familia Concha



1. Origen de la Familia Concha.- El origen de nombres y apellidos emerge con el nacimiento de la humanidad para diferenciar a una persona de otra; por ejemplo, poniendo los nombres de los fenómenos de la naturaleza, el lugar de donde proceden o nombre de animales o cosas, o algunas palabras que se les viene a la cabeza.  La familia Concha posiblemente tiene raíces griegas, puesto que este pueblo conquistó no solamente Roma, sino también España, justamente el apellido Concha viene de la derivación de la palabra griega: Konché, que  significa: cubierta o caparazón exterior y muy duro de los animales testáceos.  

“Las personas de esta progenie eran guerreras; como el caso de dos caballeros, hermanos e hidalgos, que pelearon por la independencia ibérica contra los moros musulmanes que conquistaron y dominaron por casi 800 años d. C (711-1492) nos referimos a don José Gutiérrez de la Concha y Manuel Gutiérrez de la Concha héroes de muchas batallas a órdenes de la Reyna Isabel II y el Rey Alfonso XII, los mismos que fueron nombrados Marqueses de Duero, e incorporados a Reales Órdenes de Calatrava y la Cancillería de Valladolid, donde probaron en limpieza y nobleza de Sangre”

2.  La Orden de Calatrava.-“En 1147, los moros, con todo su poderío militar, atacaron a la villa de Calatrava, provincia de la Ciudad Real; región Castilla de la Mancha para posesionarse de la villa castellana; sin embargo, los defensores de Calatrava se convirtieron en notable fuerza de contención para que los moros no avanzaran más, y de esta manera, poder frenar la fácil expansión de los musulmanes y luego apoderarse del territorio español. Allí no solamente se derramó valor sino también muchas lágrimas y sangre. Los pocos sobrevivientes, por estrategia, aparentemente se replegaron; sin embargo, luego de algún tiempo se recuperaron, después de un sangriento enfrentamiento contra los musulmanes. En mérito a este acontecimiento heroico el rey don Sancho III de Castilla creó la orden religiosa y militar de Calatrava en el año 1158, en homenaje a estos heroicos combatientes y confirmada por San Raymundo, Abad de Fitero y por último oleado y sacramentado por el Papa Alejandro III, según bula del 25 de septiembre del 1,164

Cuando el pueblo español se liberó –después de ocho siglos de sometimiento de los moros- la Orden de Calatrava tenía en España muchas encomiendas, igualmente sus escudos tan igual que las órdenes de Alcántara, Santiago…
El marquesado de Calatrava, que confería el rey de España, era solamente para los hidalgos más destacados que hayan pasado, como mínimo por cuatro generaciones de sangre real de España”
“Los genealogistas en general, dan Origen a este apellido en “Las montañas de Santander” de donde pasaron ramas muy importantes a indias, como los Santiago-Concha, cuyos apellidos y lugar de origen junto a una vía romana en pleno camino Jacobeo, nos hace reflexionar sobre este toponímico. Estaba esta casa en el lugar de Heras en Trasmiera, de ella salió Don Pedro Santiago-Concha ¡Proveedor de las Reales Armas del Mar del Sur en América! Quien casó en Lima. Esta rama llevó unidos ambos apellidos”
3.  Llegada de Pedro de Santiago Concha al Perú. Hijos y el Marquesado de la Casa Concha.- Emerge en la historia de la familia Concha la presencia de don Gonzalo de Santiago Concha aproximadamente en el siglo XIV en la provincia de Burgos (España) casado con la señora María de Santiago, fruto de esta unión nació Vicente de Santiago Concha y Santiago en el año 1578. Santiago significa: Grito con que los españoles invocaban a su patrón Santiago al empezar la batalla. Vicente de Santiago Concha engendró a Pedro de Santiago Concha en la provincia de Santander en el año 1618. Este último personaje se embarcó a las indias (América) en el año 1650 como marinero y proveedor de armas del Mar del Sur, con el tiempo se estableció en la ciudad de Lima-Perú .Don Pedro de Santiago Concha contrajo nupcias con la señora Luisa Mayor Méndez de Salvatierra, de la unión de esta pareja nacieron siete hijos llamados: Pablo, Pedro, Fernando, Tomás, Gregorio, Isabel y José. Con el tiempo los hijos de Pedro de Santiago tomaron diferentes derroteros:



3.1     Pablo de Santiago Concha y Salvatierra, nace en Lima en el año 1662, estudió abogacía en la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, luego ocupó la docencia universitaria y fue comandante con el grado de Teniente coronel del Regimiento de la Reina y combatió en el lejano pueblo de Portugal.
3.2          Pedro de Santiago Concha y Salvatierra fue Presbítero.   
3.3          Fernando de Santiago Concha y Salvatierra fue sacerdote Jesuita.
3.4          Tomás de Santiago Concha y Salvatierra fue sacerdote capuchino.
3.5        Gregorio de Santiago Concha y  Salvatierra (1695) militar y Caballero de Calatrava
3.6           Isabel de Santiago Concha y Salvatierra, caballera de Calatrava.
3.7         José  de Santiago Concha y Salvatierra (1667-1741), estudió jurisprudencia en la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, fue catedrático de esta casa de estudios, gobernador de la región de Huancavelica y gobernador de Chile y fundó la ciudad de Quillota en Chile, ocupó muchos cargos en el virreinato del Perú; por estos cargos que ocupó el rey Felipe V de España, en el año 1718 le envistió con título nobiliario de Marques de la Casa Concha y a la vez fue condecorado como Caballero de la Orden de Calatrava y tuvo nueve escudos. Expresión de estos hechos aún existe actualmente la Casa Concha en la ciudad Lima a espaldas del Palacio de Gobierno.
                 


    4.  Llegada de Gregorio de Santiago Concha y Salvatierra a la región del Cusco y algunos hechos.- El general Gregorio de Santiago Concha y Salvatierra fue designado a la ciudad del Cusco con la finalidad de asesorar a las autoridades de esta región.  En este trance conoce a la dama Josepha Rosa de Valdez y Cabrera, hija de don Alejo de Salas y Cabrera,  Caballero de la Orden de Calatrava y de doña Isabel Silva. Después de un tórrido romance contraen nupcias el año 1744 con el general Gregorio de Santiago Concha y Salvatierra.
                 

5.  La señora Josepha Rosa de Valdez y Cabrera tuvo las siguientes propiedades en distrito de Wayllabamba, Prov.de Urubamba:

1    La hacienda Salabella actual (Urquillos) en aquellos tiempos esta propiedad se llamó la hacienda Sala (últimamente añadieron a la palabra Sala, el adjetivo: Bella) en  honor al origen de su padre, y heredó esta propiedad de su tío Francisco de Cabrera. Con el tiempo esta propiedad adquirió el cacique Mateo Pumaqhawa  Chiwantito en la suma de 10,000  pesos, en cuyo lugar construyó su palacio.
2    La hacienda  Sóndor ( Wayllabamba)  que comprendía  los terrenos de  K´enko y la comunidad de Rajchi . Dicha propiedad la compró de don Manuel Ponce con la suma 9 mil pesos de dinero. Con el  tiempo Mateo  Pumaqhawa  alquiló estas propiedades.
3      La casa, hacienda y huerta de Wayrawasi (Wayllabamba) que heredó de su tío don Agustín Luis de Cabrera; igualmente una casita con su huerto, frente al cementerio, la dueña actual es la señora Cristina  Concha.
4       Un terreno llamado Waruypajcha ubicado en la cercanía de la parroquia de San Cristóbal de Cusco en la calle Watanay.
5       Tierras en Yanatile con  punas,  ubicada en  la provincia de Calca.

El general Gregorio de Santiago de Concha y Salvatierra tuvo las siguientes propiedades:
1         La Casa Concha de la ciudad del Cusco.
2         La hacienda de Quillabamba (Prov. La Convención)
3         La hacienda de Urquillos (Distrito Wayllabamba, Prov. Urubamba)
                                 

7.  El Papel de Francisco Javier de la Concha y Valdez y de sus descendientes en los levantamientos libertarios.- Don Francisco Javier de la Concha y Valdez se había convertido en dueño y señor de las inmensas propiedades a la muerte de sus progenitores Gregorio de Santiago Concha y de la señora Josepha Rosa de Valdez y Cabrera.
Cuando don Francisco Javier de la Concha y Valdez, asumió la conducción de sus propiedades a la muerte de sus padres, de inmediato, en los terrenos contiguos a su casa –hacienda de Sóndor- a la entrada del pueblo de Wayllabamba- comenzó a construir una inmensa casona de dos pisos y la llamó la hacienda: La Playa, igualmente en terrenos adyacentes un corral y casa a la que llamó: Playa Chica. Estas construcciones soportaron el ataque del rebelde  José Gran Kispe Tupaq, quien se levantó en armas en el pueblo de  Maras el 2 de febrero de 1777, extendiéndose el movimiento hacia la ciudad de Urubamba y Wayllabamba. Este intento fue sofocado por el ejército español con el apoyo de los afincados.
Francisco Javier de la Concha y Valdez, en su juventud tuvo un hijo: llamado Francisco Santiago de la Concha; mientras que en su matrimonio con la señora María Villavicencio y Mendo, tuvieron dos hijas llamadas: María y Catalina de la Concha y Villavicencio; a quienes envió a la lejana tierra de España por temor a los movimientos libertarios en Perú. En España María de la Concha y Villavicencio contrajo nupcias con Bartolomé Alcón Ximenes y Rodríguez, marqués de Andalucía, tuvieron tres hijos, llamados: Tomás Alcón y Concha, Manuel y María Eulalia  Alcón y Concha, quienes cambiaron su apellido Alcón por Concha por el caballero de Calatrava y marquesado de la Casa Concha que les había conferido el papa y el rey de España. Francisco Santiago de la Concha tuvo un hijo llamado: Martín Gabino Concha quien se dedicó a las armas; por consiguiente, en el tiempo de los movimientos revolucionarios de los hermanos Angulo fue nombrado como Intendente y Gobernador de Cusco, cuando ejercía los cargos fue capturado por las huestes de los hermanos Angulo  y Mateo Pumaqhawa, y luego encarcelado.
No pasaron muchos años, el 4 de noviembre de 1780, Tupaq Amaru II se levantó en armas, solamente afectó a la ciudad del Cusco, provincias altas y el Alto Perú; sino también, al valle de Urubamba. Es así, Tupaq  Amaru II destinó un batallón de 6,000 hombres  al Valle Sagrado de los Inkas encabezado por su lugarteniente Diego Cristóbal Tupaq Amaru. Para frenar el avance de la revolución, salió al encuentro el cacique  Mateo Pumaqhawa, quien bajó de Chinchero con su batallón; seguidamente escaló al cerro de Wayrawasi- al frente del pueblo de Wayllabamba el 21 de diciembre del año 1780- para  contrarrestar la avalancha de la revolución. La lucha duró varios días, al final salió vencedor Pumaqhawa. La hacienda de Francisco Javier de la Concha y Valdez se convirtió en eje y lugar estratégico para opugnar el gran movimiento de Tupaq Amaru II.  Mateo Pumaqhawa después de vencer a Diego Cristóbal en la segunda Plaza de Yukay, partió hacia la ciudad del Cusco con más de 3000 combatientes para atacar por la espalda a Tupaq  Amaru II.
Cuando asomó los vientos libertarios de los hermanos Angulo, la ex hacienda de Salabella de Francisco Javier de la Concha y Valdez, se convirtió en el lugar de convencimiento del españolista Mateo Pumaqhawa para que colabore con los patriotas dirigiendo la revolución hacia Arequipa triunfando en la batalla de Apacheta.
En las luchas independistas, el Valle Sagrado de Inkas se convirtió en sostén principal en lo económico y militar de los españoles, pero ¿Por qué?  El virrey José de la Serna ya no podía permanecer en la ciudad de Lima más tiempo por el acoso permanente que sufrió por parte de los montoneros; entonces determinó enrumbarse hacia la tierra Huancayo (Junín). En Huancayo no pudo permanecer más tiempo por la cantidad de ataques que recibió por parte de los rebeldes; entonces determinó viajar a la ciudad del Cusco y de ahí dirigir la guerra. Para proseguir con la guerra el virrey José de la Serna tenía dos problemas que solucionar: faltaban los medios económicos y faltaba contingente militar; en efecto, para solucionar el primer problema clavó fuertes impuestos a la gente más adinerada de la ciudad del Cusco y a los hacendados del Valle Sagrado de los Inkas, luego comenzó reclutar cantidad de gente de toda la región del Cusco para la futura batalla de Ayacucho. La hacienda de Wayllabamba de Manuel Concha Alcón- nieto de Francisco Javier de la Concha y Valdez- sirvió para el virrey José de la Serna  para alojar al contingente militar reclutado en la casona la Playa Chica, también para acopiar maíz para llevar para las futura batalla, asimismo el inmenso corral sirvió para encerrar a las bestias para transportar víveres, armas y jefes. Esta casa-hacienda nuevamente se convirtió  en un lugar estratégico para esta nueva etapa de la historia.


8.  El Libertador Simón Bolívar y la decadencia de la familia Concha.- Cuando el libertador Simón Bolívar llegó a la ciudad del Cusco – junto con su ejército de 5000 combatientes venezolanos. Después de recibir el justo homenaje del pueblo, por último se enrumbó al último bastión colonialista: Valle Sagrado de los Inkas por Pisaq. Cuando llegó Urubamba decretó la confiscación de las tierras de la familia Concha y entregó estos bienes al Colegio de la Independencia, que creó Bolívar en Urubamba y  otras instituciones del Estado. Una parte de la familia Concha -residentes en el distrito de Wayllabamba- ingresaron  en total decadencia.

9.  Supervivencia de la familia Concha.- Cuando la familia Concha fue despojada de sus propiedades; entonces, la vida para ellos se convirtió en una pesadumbre y martirio,  ya que ya no tenían tierras tampoco servidumbre gratuita. Entonces –para suerte de ellos- en este escenario aparece el cura Tomás Concha Alcón, hijo de María Concha, nieto de Francisco Javier de la Concha y Valdez, quien de alguna manera asumió la responsabilidad de tener a sus familiares en su casa por un determinado tiempo. Mientras que las propiedades de Coronel intendente y gobernador Martín Gabino Concha que viene a ser la Casa Concha de la Ciudad de Cusco y de Urubamba, el libertador  Simón Bolívar no confiscó estas propiedades debido a que Martín Gabino Concha entregó la suma de 500 pesetas al libertador Simón Bolívar y  a su ejército de 5,000 hombres. Esta entrega de dinero le sirvió a Martín Gabino Concha para que siga participando en la vida política y militar ya no a favor de los españoles, sino a favor de los patriotas, es así  que fue nombrado como Prefecto de Cusco por el gobierno de Agustín Gamarra.

10. Historia de Martín Pío Concha Argüelles en los inicios de la República.- Como Martín Pío Concha fue hijo del intendente y gobernador de Cusco coronel Martín Gabino Concha y Cámara, su progenitora fue la señora Teresa Argüelles y Cossío; sus hermanos fueron: Gabriela, Emilia y Manuel Mariano Concha. Don Martín Pio Concha, con el tiempo, participó en la vida política del país, siendo elegido diputado por la provincia de La Convención hasta en dos oportunidades y por la provincia de Urubamba en una oportunidad en los años 1862 hasta 1872, además fue el último Prefecto del siglo pasado de la región de Cusco. Don Martín Pío Concha, según el manifiesto ante  el notario público  Toribio Constantino Alosilla, tuvo  las siguientes propiedades: Potrero, Pintobamba, Mazapata, Quillabamba, Vilcabamba y la estancia de Ccayara, situadas en la provincia de La Convención. Limacpampa  y Yimgaqui en la provincia actual de Anta. La casa y hacienda (hoy llamado la casa Martín Pío Concha) de Kollotayoq. Martín Pío Concha no tuvo hijos, dejó como herencia a sus sobrinos Alejandro, Daniel, María Manuela, Emilio, Eduardo, Manuel Mariano Pacheco Concha, hijo de Mariano Eduardo Pacheco con  Emilia Concha, hermana de Martín Pío Concha.
Además donó la tercera parte de su propiedad  de Quillabamba (Provincia de La Convención actual) al pueblo en el año 1894, dicho testimonio lo realizó en su casa (Casa Concha construido sobre la base del palacio del Inka  Túpac Yupanki, hijo de Pachakuteq) de Cusco, en la calle Santa Catalina No 10.

Museo de la Casa Concha en la ciudad de Cusco


11.  Testimonio de Escritura de Cesión y Donación de las tierras para Quillabamba otorgada por el Benefactor de Martín Pío Concha, el 20 de junio de 1881. Notario José Romualdo Vegas Centeno, Notario Público de cercado de Cusco.
Certifico: que en mi oficio se halla archivado un instrumento de venta, cuyo tenor de la minuta es como sigue:
Señor Juez de Primera Instancia: Señor Juez de Primera Instancia. En el registro de Escrituras públicas del cargo de Ud., sírvase extender una cesión y donación que hago de la tercera parte del número de fanegadas que tenga mi hacienda Quillabamba, sita en esta capital que yo Martín Pío Concha, vecino y propietario de varias fincas en este mismo favor de todas las personas que desean levantar un nueva población, contrayendo fincas urbana que perpetuamente y sin pensión alguna, puedan ellos, sus herederos y sucesores poseer, sin que en ningún tiempo puedan ser molestados, es decir, que solo el hecho de tomar el área competentemente y levantar sus casas, quedan dueños absolutos de dicha área como si me hubieran donado su  importe, haciendo yo renuncia y absoluta a favor del bien general, apartándome por completo del dominio directo y útil que tengo en dichos terrenos, según voy a manifestarlo, sin que en ningún tiempo ni bajo pretexto alguno pueda reclamar algún derecho. Entre los bienes ubicados en esta Provincia que dejó mi finado señor padre don Martín Gabino  de Concha, se encuentra la hacienda Quillabamba, que dio mi memorado señor padre en venta enfitéutica por tres vidas civiles a señor a señor don Manuel Gayoso también finado, quedando de heredero mi señora madre y dos hermanas; mas, como todos los bienes pertenecían en común, hicimos un arreglo general por Escritura Pública en la ciudad del Cusco, quedando yo como dueño de todos los bienes en esta Provincia, como consta de escritura referida. Como los herederos de enfiteuta don Manuel Gayoso, poseían el dominio útil a bien de comprar de uno de los hijos, que es don Manuel Gumercindo Gayoso, la acción que le correspondía en la cantidad de seiscientos cuarenta soles que declara ser el mismo más del valor, y consta en la escritura de 22 de junio del año mil ochocientos setentiocho, otorgada ante usted y que se halla en su archivo, así es como tengo derecho perfecto para ceder ambos dominios en lo referente a esta acción. Mi propósito de promover por todos los medios que estén a mis alcances, el progreso de esta provincia justificaría suficientemente la donación que hago por la  presente escritura, pero aún hay otra circunstancia que obra en mi ánimo, y es la de favorecer a multitud de familias indigentes y honrados comerciantes en la productora Provincia de  La Convención, no tiene un hogar que puedan llamarlo suyo y que expuestos a ser expulsados en el momento menos pensado, por los hacendados en cuyos terrenos habitan, se ven obligados a vivir en provisionales ramadas sin atreverse a proporcionarse ni de las más elementales comodidades de que gozan los más infelices en otras provincias. La cesión que hago sin ser muy gravosa a mis intereses, iniciará una nueva era en estos valles cuyos vecinos han trabajado constantemente con los medios de peticiones ante las autoridades y por medio de sus representantes ante las Cámaras Legislativas, sin haber podido obtener en muchos años un resultado positivo; por que las resoluciones dictadas a este respecto son deficientes, y al tener la fortuna de poner término a esta situación penosa, deseo que a la población que en breve debe fundarse, goce de todas las extensiones y privilegios que las leyes acuerdan a las nuevas poblaciones que se levanten en terrenos cedidos por particulares. Como propietario la parte que señalo para la nueva población, es la de la cabecera de mi dicha hacienda de Quillabamba, esto es la parte comprendida junto al camino que va a puente de Pavayoc, debiendo tomarse las fanegadas que corresponden a la tercera parte por la compra del dominio útil que hice a don Manuel Gumercindo  Gayoso, desde el río Vilcamayo hasta el río Chuyapi. Quedando encargado para este arreglo y distribución de los terrenos en el día del señor don Toribio Valencia como apoderado mío, debiendo practicar la demarcación de la población consultando la comodidad y la miseria, esto es, dejando un camino ancho y la parte conveniente para la plaza, iglesia, y demás edificios que necesite una capital de la Provincia y hacer la distribución de las áreas de un  justo y equitativo, teniendo en cuenta los sentimientos de humanidad y filantropía que ha sido el móvil de esta cesión. Como deseo ser también uno de los habitantes de la nueva población, se demarcará para mí un área que no sea mayor ni menos que los demás que se demarquen para los otros vecinos en el lugar donde tengo actualmente el rancho que habita don Juan Villegas. Cederán en beneficio de los nuevos pobladores los usos, costumbres, servidumbres de aguas y demás que yo y los enfiteutas estamos en posesión, A lo que servirá Ud. agregar las cláusulas y las condiciones de estilo y que más tendencias tengan a solemnizar a esta escritura y darle todo el valor legar y positivo que de mi propia y espontanea voluntad quiero que tenga, expresando que sí llego a ver floreciente y feliz la nueva población que va a fundarse en virtud de la presente escritura habiendo satisfecho una de mis más vehementes aspiraciones.-Santa Ana 20 de junio de 1881.-MARTÍN PÍO CONCHA.
Así consta y aparece de la mencionada escritura a que en caso necesario me refiero.-Cusco, 14 de abril de 1899(Firmado)-José R. Vega Centeno.
Presentando este título en el Registro de la Propiedad de Inmueble, queda inserto en el tomo tercero, folio sesenta, número tres. Derechos: por el asiento de presentación un sol; por la inscripción de dominio un sol; una anotación marginal veinte céntimos.- Cusco mayo 10 de 1890.Un sello de Registro del Distrito de Propiedad inmueble del Cusco y Apurímac:(Firmado) TELÉMACO ORIHUELA.
Es copia fiel del Testimonio en referencia.- Quillabamba, a 10 de enero de 1929.Fco.CAVERO H. VoBo.-GIL.

12.  Últimos Descendientes
·        Rafael Concha Alcón contrajo nupcias con Rita Pumaqhawa tuvo dos hijos: Juan y Damaso Concha.
·        Damaso Concha contrajo nupcias con Manuela Tupayachi, tuvo cinco hijos: Gil, Brígida, María…
·        Gil Concha Contrajo nupcias con María Líbano tuvo cinco hijos: Felipe, Honorato, Irene, Amadeo y César.
·        Amadeo Concha contrajo nupcias con Valentina Olivares; tuvo un hijo: Leónidas Concha, quien contrajo nupcias con Etelvina Tupayachi.


 13.  Bibliografía

  • De Túpac Amaru a Gamarra. Cusco y la Formación del Perú Republicano 1780-1840. Charles F. Walker, tercera edición.2013, Centro de Bartolomé de las Casas. Cusco.
  • Hecatombe Andina, libro publicado -vía virtual-  editorial: Kindle by Amazon. Estados Unidos. Salustio Concha.
  • Gamarra y la Iniciación Republicana en el Cusco. Horacio Villanueva Urteaga. Fondo del libro del Banco de los Andes.1981.
  •  Genealogía de la Familia Concha-Santiago Concha. Recopilación de Mauricio Pilleux Cepeda. Fecha 31 de octubre 2013. Vía internet.
  • Gregorio de Santiago Concha y Méndez de Salvatierra. Francisco Javier Carbone Montes. Vía internet.
  • Testamento de doña Josepha Rosa de Valdez Cabrera. Fondo Documental Cajas reales legajo 6. Expediente 11 Folios 1-23.Año 1762-1771 Archivo Regional Cusco.
  • Testamento del señor don Martín Pío Concha Argüelles, 15 de junio 1894. Archivo Documentario Cusco.

sábado, 21 de mayo de 2016

La Gran Guerra de Los Dioses Andinos: Epopeya Andina


  Les presento la portada de mi nueva novela titulada "La Gran Guerra de Los Dioses Andinos" fue presentada en el simposio por los 400 años de Inca Garcilaso de la Vega y será lanzada en Junio del 2016.

  Este es el prólogo escrito por mi colega y amiga Carmen Samanez Paz 
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  Esta epopeya andina de Salustio Concha Tupayachi describe conquistas, guerras y hazañas realizadas por héroes de nuestro Cusco, capital del Tawantinsuyo, cuna extraordinaria de la civilización incaica, donde la raza autóctona sufrió el impacto de la conquista española con su secuela de servidumbre e imposición de nuevos patrones de conducta.
  El autor a lo largo de sus páginas destaca el tema bélico de los incas y su lucha contra los españoles, con el afán de reivindicar y revalorar nuestro pasado incaico, siendo una producción literaria que enaltece la conciencia nacional. Es un relato extenso lleno de peruanidad, libro que describe el linaje de los incas y evoca con emoción hechos históricos de gran trascendencia, a manera de defensa contra la barbarie practicada por los conquistadores españoles en épocas remotas.
  Se trata de una obra basada en la realidad inmediata circundante mezclada con la invención fantasiosa del autor, cuyo propósito fundamental es presentar la grandeza del imperio incaico, describiendo usos, costumbres, creencias e idiosincrasia del habitante andino, pues el autor revive una sociedad guerrera del pasado en medio de un contexto violento, encarnizado y sombrío que anuncia gran mortandad y desgracia, porque describe con estilo vigoroso y patético un mundo de hostilidades entre incas y españoles, lleno de matanzas, mutilaciones, asaltos, levantamientos y guerra de guerrillas.  
  Salustio Concha Tupayachi relata sucesos  legendarios o históricos, exaltando el valor, la nobleza y la fuerza de sus héroes con atributos guerreros como: intrepidez, perspicacia, liderazgo, inteligencia, don de mando, valentía, audacia y habilidad en el manejo de armas; por cuánto éstos buscan honor y gloria en el combate, pese a que saben que han de morir. Heroicidad en la única forma que les permite a sus personajes alcanzar inmortalidad,  prestigio y estimación social.
  Muchos personajes del relato son históricos como Atawallpa, Rumi Ñahui, Cahuide, Huascar, Tupac Huallpa, Manco Inca, Francisco Pizarro, Diego de Almagro, Hernando de Soto, Pedro de Alvarado, los mismos que se caracterizan por tener gran autoestima, buscando la gloria con sus acciones.
  Los espacios literarios crean atmósfera de tensión y de suspenso, muchos de ellos son reales como Yucay, Cusco, Puná, Cajamarca, Ollantaytambo, Jauja, Saqsaywamán, Atocongo, Lima Andahuaylas, Chinchero, Chachapoyas, Vilcabamba, etc.
  La serie de hechos por secuencia que nos relata Salustio Concha Tupayachi tienen que ver con arengas, conspiraciones, estrategias de guerra, fundación de ciudades, expediciones propias de la conquista española; así como también enfoca la resistencia del pueblo inca, que le proporciona a la obra un carácter dinámico, donde campea el sentido de justicia, fidelidad y con las consecuencias con ideales de los combatientes, que se caracterizan por su bravura y coraje para defender su patria, en medio  de incursiones  temerarias y gloriosas que producen angustias e interés en el lector. En este libro, el lector encontrará una de las más conmovedoras historias a favor de la peruanidad y defensa de nuestro glorioso pasado.

                                                               Carmen Samanez Paz - Docente de Lingüística UNSAAC.

Volcán Dormido: Novela 2015


Volcán Dormido, novela andina que se desarrolla en el distrito lejano y olvidado de Chungui, región de Ayacucho. El lector leyendo esta narración podrá tener  un cabal concepto en su real dimensión, cómo fue esta pequeña patria antes que ingresara la subversión de Sendero Luminoso antes de la década de 70 del siglo pasado.

Agradezco de todo corazón al profesor Máximo Salazar Medina por haber sido el artífice para la edición de este trabajo, quien con el apoyo de los municipios de Huaccana, siendo alcalde Hugo Najarro Rojas y Elvin Ccaicuri Santi, burgomaestre de Chungui, pudieron cristalizar este mi sueño.                                                            

Volcán Dormido: Novela 2015


      Considero a Volcán Dormido como la obra con contenido de problemas sociales del mundo andino, que pocos hombres quieren expresar en voz alta. Tallar las letras de una novela textual y de denuncia cuyo sentido se dirige a dar a conocer hechos del tabú social; los movimientos armados o guerrilleros, con el prejuicio apologístico, que en el marco de nuestra sociedad están vetados, tal vez de manera errónea o no, so pretexto de cuidar nuestra democracia formal.Salustio,un maestro de experiencia en la producción literaria narrativa, escudriña con sabia visión los conflictos sociales de la época, para romper las normas de la novela ficticia, en un proceso de búsqueda de comunicación y percepción espacio-temporal con el lector de a pie, y reconstruye la historia de una colectividad largamente marginada en su propia comunidad, por parte de los regazos de la dominación colonial española, del poder local expresado en sus autoridades de su propia clase social, quienes amparados en la corrupción y en el estado abusan de sus prójimos de manera desnaturalizada.

                                                                                                                    Máximo Medina Salazar
                                                                                                                     Chincheros - Apurimac.

En Busca de Los Dioses Andinos: 50 Mitos Leyendas y Otras Narraciones


EL KUTUTO, EL BURRO Y EL CHANCHO


  En una aldea de Urubamba denominada K’atan,  vivía una hermosa mujer, pero de estatura baja y gorda;  ella se distinguía del resto de la mestizas por sus trenzas; largas,  negras y sobretodo, por su urraquería. Luisa Sicha había heredado de sus finados padres – le dejaron aùn niña – un pedazo de haza, cercado con piedras, y espinas, con contados árboles de kapulí, sauco y molle.

  Luisa siempre vivió con su tío Francisco, un viejo por demás cariñoso: pero cuando ella consiguió su pareja, un hombre alto, encorvado, pálido y humilde llamado Juan;  don Francisco quiso oponerse a la relación de Luisa y Juan,  porque éste era un desconocido en el lugar.

  Prontamente doña Luisa y Juan Sicos construyeron un bohío, compuesto de una habitación, una cocina y un corral para sus animales. Esta construcción la realizaron al borde de la chacra con piedras, adobes y techo de paja. El terreno fue dividido imaginariamente en dos partes. Un pedazo para cultivar maíz anualmente y el otro pedazo para cultivar permanentemente hortalizas.

  Desde el primer momento que salió los primeros frutos de la tierra. Luisa comenzó a frecuentar el mercado de Urubamba cargando los productos en su espalda principalmente los días de feria: miércoles y viernes. Después de expender sus plantas aromáticas (asnapas) hierbas medicinales y plantas ornamentales, retornaba muy feliz a su bohío cargando sal, pan, azúcar y otros víveres, resultado del sacrificio de  Luisa y Juan.

  Para los tiempos de hambre Luisa y Juan ya tenían el maíz en su troje para venderlo en el mercado.

  Había días en que los productos de Luisa no salían en el mercado; entonces viajaba con frecuencia a otros mercados fuera de la provincia.

  Un día -antes de coger el sueño- Luisa le dijo a su esposo:
    - Juan; el mercado de Maras es excelente para vender nuestros productos ¿Por qué no adquirimos un burrito para llevar  nuestros productos hasta ese mercado? Esposo hagamos un esfuerzo de ahorrar dinero; comprando un burrito hasta triplicaremos la ganancia porque el burrito al retorno de Maras traería papas, lizas ocas y otros tubérculos para la casa.

    -Está bien esposa mía – le respondió Juan lleno de ilusión.

La noche paulatinamente iba entrando en silencio absoluto, ya no se escuchaba el ladrido lejano de los perros de la comarca.

  Juan, era un hombre completamente dedicado a sus quehaceres agrícolas; ya sea en su casa realizando alguna actividad, raras veces se le veía en otro lugar. Si es se le veía era comprando un par de vasitos de chicha para beber en sus horas de sed; se diferenciaba de los demás hombres del lugar, puesto que ellos a partir de las tres de la tarde, ya estaban en las chicherías, bebiendo hasta  altas horas de la noche. Don Juan criaba en su cocina una gran cantidad de cuyes que alimentaba con el pasto de su huerta, su distracción diaria era: mirar a los enamoradizos kututos (cuyes machos) tras de las hembras moviendo sus traseros y ronroneando en competencia. Esta pareja de esposos siempre festejaban sus cumpleaños-cada uno- comiendo un cuy entero; asado y crocante mezclado con tallarín al horno, rocoto relleno y un gigante choclo hervido; luego remataban con algunos vasos de frutillada.

  Ciertamente, don Juan y doña Luisa ya tenían un burrito azulejo   aún tierno,  ternejo y de patas delgadas. El rucho ya empezó a ocupar un lugar no solamente en el corral sino también en el canto de la chacra rasurando con sus dientes grandes el kikuyo (pasto verde) y otras plantas rastreras.

  De pronto, Luisa viajaba al mercado de Maras llevando cargado en su tierno pollino sus productos de la huerta, Efectivamente sus sacrificios empezaron a cosechar frutos con una buena ganancia, los esposos progresaron raudamente.

Un día, a la hora del almuerzo  Luisa le habló a su esposo diciendo:

    -Juan estas viendo, cómo esta sobrando mucha comida ùltimamente ¿Por qué no nos compramos un chanchito para cebar? Al puerquito cuando lo degollemos nos dejara su manteca, fuera de la carne que vamos a consumir
    -Está bien esposa mía lo que has pensado-le contestó Juan.

  Repentinamente Luisa comenzó a sentir síntomas de embarazo. Ella se alegró con demasía y díjose: Ojalá que sea un varoncito para que le ayude a trabajar en la chacra a mi esposo.

  Un tiempo después, Luisa había comprado un chanchito de Maras, la venida de este animalito fue recibido con mucho agrado por  Juan, quien de inmediato  se fue al corral y preparó una pequeña chocita con restos de palos y hojarascas de su propiedad ; luego le consiguió una artesa de piedra para bañarle y darle de comer y beber … El burro al mirar al pequeño marrano sintió cierta alegría y díjose: ¡Qué alegría ,ya tengo un amigo con quien puedo pasar los interminables días de cárcel en este corral!  Pronto Juan se desvivió por el chancho, trayéndole todo tipo de alimentos y, todavía le bañaba todos los domingos en la artesa.  Presto, el cerdo comenzó a crecer y tomar cuerpo.

  Un día, el burro llegó de Maras completamente agotado no solamente cargando papas, arvejas y cebada sino también a la señora Luisa. . Don Juan después de descargar al pobre burro lo arreó  al corral, luego le dio una  porción de chala seca de maíz, el burro azulejo dio algunos mordiscones y se echó en medio del corral para recuperar sus fuerzas. El chanchito negro y gordo mirando burlonamente al asno se dijo así mismo  ¿Qué zonzo es este burro? Realmente es un burro, le cargaron montañas de bultos encima para ir a Maras y encima la señora se cabalga para retornar,  ni siquiera le dan una buena cantidad de comida. Diariamente le botan unas cuantas cañas de maíz y tiene que morderlas hasta altas horas de la noche hasta llenar la panza. Siendo él me rebelaría, en el momento que me están cabalgando y cargando escaparía. Pero este burro es tan burro y humilde que seguramente en la próxima oportunidad hasta le va cargar al patrón y a su mujer. Pero yo sí  jamás soportaría estos maltratos,  a mí me traen la mejor comida y en abundancia, me preparan mi cama para dormir y hasta me bañan semanalmente.

  El pollino como entendía el lenguaje del chancho, soportaba estoicamente todas los sandeces que decía el marrano.

   Luisa y  Juan – después de descargar – los bultos del burro azulejo, se enrumbaron hacia la cocina. Juan, al ver tan cansada a su esposa – luego que se apoltronó en un asiento de chuchao –le sirvió un plato de sopa de chuño oliendo a muña. Doña Luisa empezó a masticar lentamente las papas de la sopa; pero de súbito regaño a su esposo ¿Acaso doña Luisa estaba malgeniada por el embarazo? Don Juan escuchaba estoicamente todas las diatribas que lanzaba su esposa. Después de terminar el plato de sopa, Luisa se retiró a su dormitorio a descansar; mientras que Juan se quedó en la cocina lavando los trastos.  Allí  Juan escuchó la conversación de sus dos kututos que decían:

    -Amigo kututo  ¿Has escuchado lo que la  patrona le dijo al patrón?- habló el kututo negro
    -Sí, la verdad yo no soportaría tanta injuria de inmediato –después de pegarla-me largaría de esta casa aunque mi corazón la adore.
   -Amigo, nosotros que tenemos cada uno veinte mujeres ¡Cómo nos respetan ellas! ¡Nos adoran!- Terminó de hablar el kututo castaño.

  Don Juan con un odio cerval miró al kututo, pero, mentalmente se dijo: quiero saber qué más hablan…
    -Así es –respondió el kututo negro y peludo
    -Amigo ¿Acaso es la primera vez?- habló el kututo castaño y pelado
    -Así es -respondió el cuy macho.
    -Es que el patrón es muy humilde, de donde sabemos si el hijo que carga en sus entrañas la patrona no es él, puesto que, ella siempre viaja a Maras, de repente, se ha conseguido un amante - dijo el kututo castaño y pelado.

  Las palabras de los kututos le cayeron a Juan como un cuchillo al corazón y díjose: éstos no son tan zonzos como creía.
    -Amigo la otra vez la patrona dijo que el pedazo de tierra que usufructúan no es del patrón, sino que es exclusivamente de la patrona, herencia de sus padres. Después de insultarlo la patrona le dijo: ¡So inútil, pobretón anda , lárgate a tu pueblo , te estoy manteniendo hasta vistiéndote- habló el cuy negro y peludo .
    -Pero la patrona es injusta,  cuando nuestro patrón está solo, se dedica a trabajar de sol a sol en la chacra, cocina, lava hasta la ropa de la patrona y limpia la casa. La patrona solamente se dedica a llevar las cargas al mercado de Maras- habló el kututo castaño y peludo.

  Don Juan se puso pensativo y díjose: Estos cuyes tienen razón, realmente la mujer me ha dominado. Esto no puede ser…
     -Amigo ¿Tú permitirías que una de tus mujeres te levante la voz?- interrogó uno de los kututos.
    -Jamás, pero si me levanta la voz le rompo el hocico con  una trompada.  Don Juan seguía escuchando lo que parlamentaban los dos kututos  mirando a las hembras que comían el pasto.
    -Pero amigo ¿Por qué todas las mujeres bajas siempre son dominantes? Les falta tamaño pero les sobra la boca.
   -Amigo es la ley de la vida, es una compensación hasta en los hombres, el hombre pequeño también es un bocón.

El kututo negro y peludo después de mirar y enamorar moviendo su gordo trasero a una de las cuyas recién paridas dijo:
    -Amigo ¿Por qué teniendo tantas mujeres siempre peleamos por una?
    -Ah… amigo, es la ley de la vida cuanto más tenemos más queremos…

  Después de algunos días, la casa de don Juan y Luisa se abarrotó  de gente. La dueña de la casa comenzó a sentir dolores de parto. Dando gritos escalofriantes; le atendían dos comadronas. Don Juan se veía en serios apuros para atender a las visitas, pero presto ella alumbró un hermoso niño rollizo muy parecido a su padre. Don Juan festejó la venida de su hijo con algunas copas de aguardiente. Pero se levantó del asiento luego se  fue a la cocina diciendo:
   -Aunque me digan que soy un hombre sacolargo, dominado por mi mujer, qué voy hacer,  ahora tengo un hermoso hijo, y quiero festejar comiendo a ustedes dos kututos por mañosos y malpensados.

  El burro azulejo retornó al corral con la panza llena pasto que don Juan lo había amarrado en un canto de la chacra. Pero  el marrano fingiendo despertarse de un falso sueño habló con una voz de burla:
    -Pobre burro, dice la patrona ha dado a luz a un varoncito; desde el próximo viaje tendrá que cargar no solamente  los bultos , sino también ,a la patrona y a su hijo; este burro si será humilde o muy zonzo ni siquiera es capaz de golpear con su cabeza a la puerta pidiendo comida, éste prefiere morirse de hambre.

  Dos semanas después del  parto, la señora Luisa partió a Maras cargando con una manta a su retoño en sus espaldas llevando asnapas, repollos y serones de kapulí para hacer su consabido negocio.

  Don Juan se encontraba completamente preocupado por Luisa y su hijo puesto que- desde el parto - era la primera vez que Luisa  había partido a Maras con su negocio.

  La señora Luisa, después de vender sus productos decidió retornar hacia su tierra.  Después de salir de  la población silenciosa de Maras, cabalgó en el burro azulejo, su hijito  se encontraba en su espalda. Pronto a sus ojos de Luisa  maravillaron  los imponentes picachos  de las montañas de Verónica, Chikón y Pitusiray… La bestia trotaba cargando a su patrona y al niño, llegaron a las pampas de T’iobamba, muy cerca del hermoso templo colonial.El burro divisó a lo lejos a un gran número de ovejas, ganados, burros y caballos. La bestia comenzó inquietarse, se escuchó el rebuzno de un burro hechor. El burro garañón empezó a galopar, la señora Luisa intentaba controlarle con la rienda, pero no le hacía caso.     La negociante para protegerle a su hijo – porque había perdido el estribo – desesperadamente se agarró con dientes y uñas de la carona y de  los escasos crines de la bestia. El burro se fue tras de una burra joven de color negro, y se apoderó de ella a puro mordiscón y patada.
  Presto,  doña Luisa apareció en el segundo piso; mientras que su  hijo   se encontraba en otro nivel. Ella nerviosamente pedía auxilio a los pastores, pero ellos no sabían qué hacer ya que eran niños. La bestia después de satisfacer sus instintos, se puso en camino hacia K`atán.

  Cuando la bestia llegó a Yawarmaki-como adivinando que algo malo le iba pasar- descendió con tranquilidad como dándole seguridad a la señora Luisa y a su recién nacido.

Así el burro garañón asomó en K’atán  cargando a Luisa y su párvulo. Por fin a Juan  le pasó la preocupación al ver a la bestia a su esposa e hijo.

  Después de bajarse del burro, le habló la señora Luisa con una mirada torva diciendo:
-Juan quiero merecer un favor tuyo, pues me  muero de cólera. Este burro me ha puesto en grandes aprietos y también a mi hijo. Por favor mañana mismo, a la primera hora debe estar castrado este maldito.

Juan interiormente preguntóse ¿Qué ha podido pasar con este burro, si él es muy tranquilo?

  De inmediato se aproximó al lado del burro y luego de sacarle la carona le parlamentó como rimando:
   -Desde ahora ayunarás
   Porque mañana a estas horas
   Ya no estarás
  Con tus adoradas trolas y boloñas.
                         
  Luego de colgar la carona en un altillo de la habitación del chancho, don Juan se fue en alcance de su esposa.

El porcino, festejó con una risotada y cuando se calmó dijo como riéndose y recitando:
    -Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡pobre burro!
    ¡Este burro no sabe lo que ha dicho la patrona!
    ¡Este burro es tan burro!
    ¡No sabe qué le va ha pasar mañana!
    ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!¡ pobre burro!
    ¡Un burro sin huevos ya no es burro!
    ¡Un burro sin huevos es una burra!

El pollino paró las orejas, se puso muy nervioso; y caminaba por el corral de un lugar a  otro ¡ tras¡ ¡trus! ¡tras!, pero cogitabundo, le remeció su cuerpo y díjose:
No he debido correr y subirme encima de la burra pero no   podía evitar la tentación, perdí la fuerza de la voluntad   ¡Me encegué ¡ ¿ Ahora qué hago? Fugarme… pero la puerta está asegurada con un candado.  Al burro se le había quitado el hambre y la sed, no tenía ganas de morder un pedazo de chala seca.

  El chancho seguía despotricando contra el pollino .Durante la noche, el burro no podía dormir, pensando en que iba a perder sus huevos. El chancho durmió muy placenteramente.
Para  la salida del sol, el asno ya no tenía las dos boloñas. Lo habían castrado cuatro robustos hombres-después de tumbarlo y maniatarle con sogas sus cuatro extremidades-en el centro del corral. El marrano  había atisbado todo el proceso de la castración; pero fingiendo dormir:

  Después que se retiraron los capadores, llevándose los dos huevos del burro para comérselos en asado con un poco de ají y mote; el puerco habló en forma por demás burlón y como recitando:

    -¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!¡ pobre burro!
    ¡Ahora si se ha convertido en una gallina!
    ¡Ahora hasta su propio piojo le va a cabalgar!
            
  El pobre pollino estoicamente escuchaba la sorna y desparpajo del chancho, el burro no podía dar un paso adelante porque las heridas le dolían puesto que le habían echado yodo y aguardiente y, para remate, sangraba.
                         
  La señora Luisa recién sintió algo de tranquilidad al ver al burro completamente cohibido, pusilámine y sumamente triste,  purgaban de sus heridas gotas de sangre y pus.

  El chancho todo orondo comía y dormía en el corral; mientras que el burro no tenía ni ganas de mascar un pedazo de chala por el dolor. En contadas horas había adelgazado.

  Un día, dijo don Juan que el burro debía de ir a Maras llevando las cargas de doña Luisa porque este viaje le haría bien porque sudaría y le purgarían las heridas. Efectivamente el asno partió hacia Maras, pero esta vez cargado de tomines de chicha en unas angarillas  ex profesamente preparadas para estos menesteres. La señora Luisa regresó de Maras pero trayendo en el burro, una montaña de ichu, que descargaron la paja punera; allí habló el burro -por primera vez en el corral como recitando:

    -¡Quien como los patrones!
    ¡Mañana ellos gozarán…!
    De una rica carne de marrano!
    ¡Yo todavía tengo una larga vida!
    ¡Aunque sin mis dos huevos!

   ¡El ichu que traje!
   ¡Mañana estarán pelando!
   ¡El pellejo de aquel puerco burlón!
   ¡Quien ríe último, ríe mejor!
   ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!¡ carajo!

  Al día siguiente, muy de madrugada los cuatro capadores de la patrona Luisa ingresaban al corral armados de cuchillos y sogas para degollar al marrano.

  El burro dormitó fingiendo no escuchar los desesperados gritos de su detractor. 

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